Ayer, 17 de octubre, se conmemoró el Día Mundial para la Erradicación de la Pobreza, un efecto endémico y perverso del sistema en el que vivimos. En nuestra ciudad  la tasa de riesgo de pobreza se encuentra en el 22%, según datos de 2018, esto significa que en nuestra ciudad ese porcentaje de la población vive con menos de 8249 € anuales.

Sin haber salido de la crisis que se inició en 2008 y sufriendo todavía sus efectos por las políticas de recortes, las predicciones económicas a corto plazo no auguran un buen futuro para nuestro país, ni para nuestra ciudad. A ello le debemos agregar el empeoramiento de las condiciones laborales, la crisis del calzado y la pérdida de mano de obra constante. Tan solo es necesario atender a la evolución del desempleo para ver que las cifras son muy preocupantes, pues no bajan del 24% desde 2008.

Estamos tremendamente preocupados porque el futuro para Elda apunta a generar una bolsa de pobreza importante, compuesta por personas en riesgo de exclusión social, trabajadores precarios y jubilados con pensiones mínimas.

Desde Esquerra Unida de Elda pensamos que los Servicios Sociales deben ponerse a punto. Primero dotándolo de mayor personal para garantizar una mayor agilidad. Y después, insertando una rama sociolaboral que permita mejorar las capacidades laborales de la población que se encuentra en riesgo, funcionando como un trampolín social que evite la cronificación de la pobreza.