Elda viene sufriendo desde hace muchos años problemas con el servicio de abastecimiento de agua potable. Han pasado 979 días desde que se celebrase la última comisión del servicio de agua potable. El 16 de febrero de 2017 asistimos a una reunión en la que se quedaron muchas cosas en el tintero, y todavía siguen estando así.

Uno de los puntos importantes que se quedaron sobre la mesa fue la elaboración de un nuevo reglamento del servicio de agua. El actual reglamento que disponemos en el Ayuntamiento de Elda está obsoleto, pues data del año 83, suponiendo diversos problemas que deberían abordarse con la puesta en marcha de uno nuevo y otra serie de medidas.

En cuanto al consumo de agua existen problemas relacionados con las lecturas de los contadores. En primer lugar, las roturas suelen tardar meses en detectarse y eso engrosa las facturas considerablemente y supone un fuerte impacto ecológico por la pérdida de agua. En segundo lugar, en los casos en los que la lectura del consumo tarda en emitirse varios ciclos de facturación se cobra todo en uno solo, lo que supone un coste elevadísimo por un consumo irreal. Y en tercer lugar, sabemos que las comunidades de vecinos están sufriendo la duplicidad del pago del canon de saneamiento y lo están reclamando a la Justicia.

Todos estos problemas supusieron en 2016, último año del que tenemos información, más de 300 reclamaciones y en algunos casos cortes de suministro. Consideramos que una de las medidas para evitar esto es necesario establecer un sistema de tele-lectura.

Otro de los asuntos que quedaron pendientes de resolver fueron los referentes al sistema de conducciones y cañerías. La edad media de las instalaciones hidráulicas es de 40 años, pero lo más preocupante son los 67 años de la tubería principal. Esta obsolescencia supone constantes desperfectos y roturas que acaban por suponer una importante cantidad de pérdida de agua, con las negativas consecuencias ecológicas y económicas para la ciudad. Estamos hablando según los últimos informes de un 20% de pérdida global de agua.

Por ello, consideramos necesario que se arroje transparencia sobre estos y otros temas relativos al servicio de agua potable, uno de los servicios más sensibles para la ciudad. Es intolerable que un gobierno que alardea de transparencia no haya presentado ni los informes del servicio, ni las auditorías de los años 2017 y 2018, máxime cuando existen tantos problemas y tan pocas soluciones. Por último, queremos señalar que es urgente convocar la comisión de investigación y control del servicio de agua potable.