En una visita reciente a las instalaciones del Colegio Miguel de Cervantes constatamos la situación de abandono en la que se encuentra uno de los edificios, dónde se encuentra instalado este centro de educación especial, que no solo da servicio a Elda, sino a toda la comarca.

El abandono que sufre esta infraestructura educativa es preocupante, porque es palpable que se han realizado pocas inversiones en dicho edificio desde que se trasladase allí al centro de educación especial.

Las deficiencias del antiguo Colegio Emilio Castelar son numerosas, y son tanto estructurales, como estéticas. El camino de acceso tiene profundos hoyos y el firme se encuentra en muy malas condiciones, las aceras están desniveladas y las ramas de los árboles corren riesgo de caerse. En el interior del centro se constata que hay suelos desnivelados, losetas levantadas que dificultan el acceso al patio, unos vestuarios totalmente anticuados y con el mobiliario del mismo en muy mal estado, uno de los patios está cubierto de vegetación. Cabe destacar entre todas las deficiencias encontradas, la existencia de goteras y la falta de un sistema de refrigeración, que evite que se alcancen en el centro temperaturas altas y que se filtre agua cuando llueve, lo que supone un riesgo para la salud de alumnado y trabajadores del centro.

En nuestra opinión, el edificio necesita de una intervención bien planificada, puesto que su mal estado dificulta el normal funcionamiento de un centro que trabaja con personas con dificultades motrices.

Recordamos que el mantenimiento de los centros de primaria es una competencia local, según la ley 7/85, y por ello solicitamos al equipo de gobierno de Elda que se ponga a trabajar para solucionar estos problemas. Exigimos que sean consideradas para las inversiones financieras que tendrán resultado del sobrante de la ejecución presupuestaria de este año.