La semana pasada tuvimos el placer de asistir a la presentación de la Revista del Vinalopó editada por el CEL, número 21, dedicada al estudio de la Piedra en Seco en el Vinalopó. La importancia que estos testigos tiene para la comprensión de la historia reciente y los modos de vida de nuestros antepasados es crucial. Pues no solo tienen valor turístico o patrimonial, sino que también pueden suponer sectores de trabajo para el futuro.

En Elda contamos con los refugios de cantero que hay en la partida El Bateig, cuyo uso data de los siglos XIX y XX. Es paradigmático que la técnica de construcción de estos vestigios esté protegida a nivel legal, e incluso haya sido incluida en la Lista Representativa de Patrimonio Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO, pero que los refugios en sí no lo estén.

Nos parece urgente que desde el Ayuntamiento se tomen las medidas oportunas para garantizar que no sigamos perdiendo patrimonio, pues somos conscientes de que ya se ha destruido algún refugios debido al derrumbe de escombros de la empresa extractora de Bateig. Por ello, vamos a solicitar al gobierno de Elda que reinicie los trámites necesarios para que los propietarios de los terrenos restauren este importante patrimonio local y realicen un centro de interpretación.